¿Año nuevo = vida nueva?: El efecto “Año Nuevo” y su impacto en la salud mental
- Isadora Saavedra
- 26 ene
- 3 Min. de lectura
Con la llegada del año nuevo es común que las personas se planteen metas como comer saludable, realizar ejercicio, ahorrar, viajar, mejorar el rendimiento académico, entre otras. El efecto “Año Nuevo” representa el paso del tiempo y la creencia de poder empezar de cero con un nuevo comienzo, lo cual, si bien es una oportunidad para construir objetivos a largo plazo, puede tener una gran repercusión en la salud mental, por sobre todo con el paso de enero y el posible incumplimiento de estas metas (Dai, et al., 20214).
Los propósitos de Año Nuevo requieren que las personas se mantengan alineadas con sus objetivos, y lo que suele ocurrir es que las personas comienzan con un alto compromiso con sus metas, pero con el paso de las semanas este cumplimiento va disminuyendo (Dickson et al., 2023). Una de las explicaciones de este fenómeno tiene relación con un optimismo excesivo al plantear propósitos poco realistas, siendo importante ser flexibles y honestos con los objetivos (Dickson et al., 2023).

¿Qué repercusiones psicológicas aparecen?
Fallar en metas exigentes afectan en el estado de ánimo, la autoestima y la motivación a corto plazo (Höpfner & Keith, 2021). No cumplir con estándares externos como la presión de un “nuevo comienzo” afecta la percepción de la propia competencia, es decir, de qué tan capaces creemos que somos de lograr cosas (Höpfner & Keith, 2021), aumentando también la sensación de estrés (Holding et al., 2021). Se ha encontrado evidencia de que encontrarse en la “crisis de acción”, es decir, el conflicto entre seguir perseverando o abandonar la meta, aumenta los niveles de cortisol en el cuerpo y disminuye la sensación de bienestar (Holding et al., 2021).
¿Qué estrategias para el planteamiento de objetivos pueden ser más eficaces?
Diversos autores consideran que para que una meta se mantenga en el tiempo se debe poner énfasis en el significado personal o los beneficios que trae el cumplimiento de los objetivos, así como ser flexibles y tenaces (Dickson et al., 2023). La postura flexible predice significativamente el bienestar emocional, en donde la realización de ajustes eficaces en los objetivos permite una mayor constancia y adaptación a los cambios, en donde el escenario no debe ser un “todo o nada” (Dickson et al., 2023).
Una meta como “bajar de peso” puede ser demasiado general y vaga, siendo importante aterrizar esta meta en objetivos realistas, medibles y alcanzables, como por ejemplo las metas de aproximación (Dickson et al., 2023). Estas metas son acciones para alcanzar un objetivo, como “realizar caminatas de 10 minutos”, siendo más eficaces que las metas de evitación como “dejar de ser sedentario”.
Como ya se ha mencionado anteriormente, la flexibilidad a la hora de evaluar las metas es crucial para no abandonar ni sentir un fracaso en el incumplimiento de estas. Plantearse metas que se irán midiendo cada cierta cantidad de tiempo permite ser flexible si en las primeras semanas no se lograron al 100%, disminuyendo la impresión de fracaso y el estrés emocional.
A continuación, se deja una serie de recomendaciones para el planteamiento de objetivos (Bailey, 2017):
● Priorizar metas de aproximación por sobre las de evitación: piensa en qué hacer más que en qué no hacer, por ejemplo: en vez de “dejar de consumir comida chatarra”, pensar en “agregar más frutas y verduras a mis comidas”.
● Las metas deben ser adecuadamente desafiantes y realistas, siendo útil dividir una gran meta en submetas. Por ejemplo, la meta “tener una vida activa”, dividirla en “realizar actividad física 3 veces a la semana”.
● Identifica algunas barreras y decide cómo afrontarlas (falta de tiempo, agotamiento, etc)
● El método SMART apunta a que una meta debe ser específica, medible, alcanzable, relevante y con un tiempo establecido.
El inicio del año puede resultar abrumador con la presión de “comenzar de cero” o de “un nuevo año, nuevo yo”, en donde ser flexibles, compasivos y amables con nosotros mismos resulta crucial para cuidar de nuestra salud física y mental.
Referencias
Bailey, R. (2017). Goal Setting and Action Planning for Health Behavior Change. American Journal Of Lifestyle Medicine, 13(6), 615-618. https://doi.org/10.1177/1559827617729634
Dai, H., Milkman, K., & Riis, J. (2014). The Fresh Start Effect: Temporal Landmarks Motivate Aspirational Behavior. Management Science, 60(10), 2563-2582.
Dickson, J., Hart, A., Fox-Harding, C., Huntley, C. (2023). Adaptive Goal Processes and Underlying Motives That Sustain Mental Wellbeing and New Year Exercise Resolutions. Int. J. Environ. Res. Public Health, 20, 901. https://doi.org/10.3390/ ijerph20020901
Holding, A. C., Moore, E., Moore, A., Verner-Filion, J., Ouellet-Morin, I., & Koestner, R. (2021). When Goal Pursuit Gets Hairy: A Longitudinal Goal Study Examining the Role of Controlled Motivation and Action Crises in Predicting Changes in Hair Cortisol, Perceived Stress, Health, and Depression Symptoms. Clinical Psychological Science, 9(6), 1214-1221. https://doi.org/10.1177/2167702621995214
Höpfner, J & Keith, N (2021). Goal Missed, Self Hit: Goal-Setting, GoalFailure, and Their Affective, Motivational, and Behavioral Consequences. Front. Psychol. 12:704790. doi: 10.3389/fpsyg.2021.704790


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