top of page

Ansiedad: ¿Cuándo es normal y cuándo buscar ayuda?

hace 6 días
2 min de lectura

Sentir ansiedad es una experiencia normal y forma parte de la vida. Todos podemos sentirnos ansiosos antes de un evento importante o frente a situaciones nuevas e inciertas. En estos casos , la ansiedad cumple una función útil, ya que nos ayuda a prepararnos y responder ante posibles desafíos. No obstante, la ansiedad puede convertirse en un problema cuando aparece con demasiada frecuencia, es muy intensa o se mantiene incluso cuando no existe un “peligro” real. En estas situaciones, puede afectar el bienestar emocional y dificultar las actividades cotidianas. 



La ansiedad se puede manifestar de diferentes formas. A nivel físico, algunas personas experimentan palpitaciones, tensión muscular, sudoración, mareos, molestias estomacales o sensación de falta de aire. A nivel emocional, se puede experimentar nerviosismo, inquietud, irritabilidad o miedo. Además pueden aparecer pensamientos constantes de preocupación, dificultad para concentrarse o la sensación de que algo malo podría ocurrir. 


Es importante distinguir la ansiedad del estrés. El estrés suele estar relacionado a una situación concreta, como problemas laborales, académicos o familiares, La ansiedad, por otro lado, puede permanecer incluso cuando la situación ya ha pasado o cuando ya no existe una causa identificable. 


Existen algunas estrategias que te ayudan a manejar la ansiedad cotidiana, como mantener horarios regulares de sueño, realizar actividad física, practicar ejercicios de respiración, dedicar tiempo a actividades agradables y buscar apoyo en personas de confianza. 



¿Cuándo es recomendable buscar ayuda profesional? 


Es importante buscar ayuda profesional cuando la preocupación se vuelve difícil de controlar, cuando los síntomas interfieren con el trabajo, los estudios, las relaciones interpersonales, el descanso o cuando se comienza a evitar situaciones por miedo o malestar. Si la ansiedad produce un sufrimiento significativo o se mantiene por un periodo prolongado, la atención psicológica puede ser de gran ayuda. 


La evidencia científica muestra que el apoyo psicológico, mediante intervenciones como la terapia cognitiva-conductual, permite desarrollar herramientas para comprender y manejar mejor los síntomas, mejorando la calidad de vida de las personas. 

Reconocer lo que sentimos y pedir ayuda cuando la necesitamos es una forma de cuidar nuestra salud mental y nuestro bienestar. 



Referencias 

Delgado, E. C., De La Cera, D. X., Lara, M. F., & Arias, R. M. (2021). GENERALIDADES SOBRE EL TRASTORNO DE ANSIEDAD. Binasss.sa.cr. https://www.binasss.sa.cr/bibliotecas/bhp/cupula/v35n1/art02.pdf 

Comentarios


bottom of page