top of page

Violencia política, ¿hasta dónde llegan sus efectos psicológicos?

15 sept
6 min de lectura

¿Qué es la violencia política?


La violencia política consiste en el ejercicio de la violencia con motivaciones políticas. Esto puede ser una guerra, una revolución o movilización social, una dictadura o golpe militar, o situaciones de alta represión estatal, entre otras. Es habitual que la población civil se vea expuesta o directamente afectada, aun en los casos en que no participa del conflicto. Dentro de Chile, la dictadura militar y el estallido social son dos ejemplos recientes.



La violencia política aumenta el riesgo de padecer trastornos psiquiátricos


La violencia política tiene un alto potencial traumático, ya que consiste en situaciones en que se amenaza o se llega a sufrir la muerte o lesiones graves inflingidas de forma intencional.


A nivel internacional, quienes están expuestos a este tipo de violencia tienen un riesgo significativamente elevado de presentar trastornos psiquiátricos de diferentes tipos, como pueden ser aquellos asociados a la ansiedad, al estado de ánimo como la depresión, al abuso de sustancias, entre otros (Axinn et al., 2023). Hay evidencia de que este riesgo se mantiene durante un tiempo prolongado si los conflictos continúan o si se debe emigrar de forma forzada, con alteraciones incluso décadas después (Axinn et al., 2023). Por ejemplo, una proporción significativa de detenidos políticos rumanos durante el régimen comunista aún cumplían los criterios diagnósticos del trastorno de estrés postraumático más de 40 años después (Bischescu et al., 2005).


En el caso chileno, estudios hechos décadas después muestran que las personas que fueron víctimas de tortura durante la dictadura militar en su infancia o adolescencia muestran mayores niveles que el resto de la población en sintomatología depresiva, ansiosa, de estrés postraumático y de trastornos de la personalidad (Jorquera et al., 2011). Estos efectos no se manifiestan únicamente en el riesgo psiquiátrico, sino que también en problemas médicos asociados a vivencias sumamente estresantes. En particular, las víctimas de violencia política durante la dictadura poseen una mayor prevalencia de dolor crónico y un umbral del dolor reducido, experimentándolo con más intensidad o duración (Carvajal-Parodi et al., 2014).


Más recientemente, el estallido social suscitó altas tasas de violencia política, tanto por parte de quienes participaron de las protestas como por parte de la acción estatal, en enfrentamientos que duraron meses (Reyes y Pinto-Cortez, 2025). En ese contexto, quienes estuvieron más expuestos a la violencia presentaron efectos negativos a nivel psicológico, social y biológico (Parra-Soto et al., 2023), con evidencia causal de que mayor exposición habría causado un aumento de la sintomatología depresiva (Duarte y Molina, 2023). De hecho, quienes resultaron heridos por el uso policial de armas no letales mostraron más síntomas depresivos y ansiosos, ataques de pánico, reacciones de estrés postraumático, dolor crónico y abuso de sustancias, afectando su capacidad para trabajar y sus relaciones familiares (Reyes y Pinto-Cortez, 2025; Tejada et al., 2024).



Los efectos de la violencia política traspasan generaciones


Sin embargo, los efectos de la violencia política no afectan únicamente a quienes la sufren o se ven expuestos a ella, sino también a sus familias y familiares, incluso cuando ellos no la hayan vivido.


Por una parte, esto puede ocurrir de forma directa, cuando la violencia causa la pérdida de un familiar, como en los casos de detenidos desaparecidos. Allí es probable vivir síntomas de estrés postraumático, desarrollar trastornos psiquiátricos asociados a la pérdida, como una depresión, y vivir un proceso de duelo complicado que se mantiene durante años o décadas (Pérez-Sales, 2000).


Por otra parte, esto puede ocurrir de forma indirecta, ya que el trauma colectivo genera efectos en los hijos de las víctimas, quienes nunca vivieron los hechos, como cambios fisiológicos en la regulación del estrés y en la estructura cerebral, cambios en las relaciones interpersonales y la identidad, y elevada sintomatología psiquiátrica (El-Khalil et al., 2025). En Chile, los hijos de las víctimas de la represión política durante la dictadura tienen mayores dificultades para establecer relaciones de pareja, más actitudes de protección, desconfianza y miedo al abandono y escasa participación política (Díaz y Unger, 2012).




¿Qué hacer si he sido víctima o testigo de violencia política?


Cuando uno vive violencia política, o conoce a alguien que la haya vivido, hay ciertas acciones que pueden contribuir a disminuir sus efectos negativos. Es decir, la violencia es un factor de riesgo, pero no es una relación determinista y se pueden promover resultados resilientes. Para ello, es relevante:


-              Estar conscientes de que el impacto de la violencia puede ser intenso y prolongado. Por lo tanto, es posible que la persona necesite hablar y sienta emociones fuertes sobre lo ocurrido, incluso años después.

-              Ofrecer un espacio de contención emocional adecuado, ofreciendo una escucha respetuosa y empática.

-              No forzar a la persona a guardar el secreto sobre lo ocurrido ni a evitar hablar de los hechos, puesto que ello puede contribuir a que no logre procesar correctamente la situación, prolongando el problema en el tiempo.

Además, es bueno conocer algunas señales de alerta que nos indican que la persona afectada puede estar teniendo problemas para sobrellevar la situación, y que requiere intervención profesional.

-              Pérdida marcada de interés o placer en actividades que habitualmente lo proporcionan

-              Sensación de desconexión del propio cuerpo, como si te observaras desde fuera, o sentir que el entorno o la realidad no son reales, como si estuvieras en un sueño.

-              Olvidos repentinos o "lagunas" de memoria sobre eventos, períodos de tiempo o información personal

-              Revivir la experiencia traumática a través de pesadillas, recuerdos intrusivos o flashbacks.

-              Estado de alerta permanente (hipervigilancia), asustándose con facilidad o reaccionando de forma exagerada.

-              Cambios drásticos en el estado de ánimo, como culpa, irritabilidad constante o incapacidad para sentir emociones positivas.


Es muy importante reconocerlas lo antes posible para poder obtener un tratamiento efectivo y disminuir los problemas que estos síntomas pueden causar en el tiempo. La violencia puede generar dificultades graves de salud mental, pero existen formas de disminuirlas y tratamientos efectivos.





Referencias


Axinn, W. G., Bruffaerts, R., Kessler, T. L., Frounfelker, R., Aguilar-Gaxiola, S., Alonso, J., Bunting, B., Caldas-de-Almeida, J. M., Cardoso, G., Chardoul, S., Chiu, W. T., Cía, A., Gureje, O., Karam, E. G., Kovess-Masfety, V., Petukhova, M. V., Piazza, M., Posada-Villa, J., Sampson, N. A., Scott, K. M., … WHO World Mental Health Survey Collaborators (2023). Findings From the World Mental Health Surveys of Civil Violence Exposure and Its Association With Subsequent Onset and Persistence of Mental Disorders. JAMA network open, 6(6), e2318919. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2023.18919

Bichescu, D., Schauer, M., Saleptsi, E., Neculau, A., Elbert, T., & Neuner, F. (2005). Long-term consequences of traumatic experiences: an assessment of former political detainees in Romania. Clinical practice and epidemiology in mental health : CP & EMH, 1(1), 17. https://doi.org/10.1186/1745-0179-1-17

Carvajal-Parodi, C., Jorquera, M. J., Henríquez, C., Oyarce, A. M., Alfaro, E., Rodríguez-Lagos, L., & Madariaga, C. (2025). Chronic Musculoskeletal Pain and Central Sensitization-Related Symptoms in Chilean Victims of Political Violence During the 1973 to 1990 Dictatorship. Journal of Interpersonal Violence, 40(13-14), 3108-3131. https://doi.org/10.1177/08862605241265450

Díaz, D., Unger Vergara, G. (2012). Transgeneracionalidad del trauma psicosocial en los descendientes de afectados por la represión política en Chile. Cahiers de Psychologie Politique, (21). https://doi.org/10.34745/numerev_732

Duarte, F., Jiménez-Molina, A. (2024). Exploring the impact of social protest on mental health: A study of the 2019 “Social Uprising” in Chile. Social Science & Medicine, 340. https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2023.116392.

El-Khalil, C., Tudor, D.C. & Nedelcea, C. Impact of intergenerational trauma on second-generation descendants: a systematic review. BMC Psychol 13, 668 (2025). https://doi.org/10.1186/s40359-025-03012-4

Jorquera, M. J., Briones, M., Valencia, C., & Contreras, M. E. (2011). Evaluación de psicopatología en adultos víctimas de prisión política y tortura durante su infancia y adolescencia. Revista Chilena de Salud Pública, 15(1). https://doi.org/10.5354/0717-3652.2011.16684

Parra-Soto, S.; Duran-Aguero, S.; Vargas-Silva, F.; Vázquez-Morales, K.; Pizarro-Mena, R. (2023). Social Outbreak in Chile, and Its Association with the Effects Biological, Psychological, Social, and Quality of Life. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(7096). https:// doi.org/10.3390/ijerph20237096

Perez-Sales, P, Durán-Pérez, T., y Bacic, R. (2000). Long-term psychosocial consequences in first-degree relatives of people detained-disappeared or executed for political reasons in Chile. A study in Mapuce and Non-Mapuce Persons. Psicothema, 12, pp. 109-116.

Reyes, R., Verdejo, D., & Pinto-Cortez, C. (2025). Subjective experiences and psychological effects in victims of injuries from less lethal weapons on victims during the social uprising in Chile. Ibero-American Journal of Psychology and Public Policy, 2(2), 212-248. https://doi.org/10.56754/2810 6598.2025.0023

Tejada, J., Arriaza, A., Sinclaire, D., & Vargas, A. (2024). Less-lethal weapons: ocular trauma in Chile as psychosocial trauma. Challenges from a human rights and comprehensive perspective. Torture Journal, 34(1), 71–82. https://doi.org/10.7146/torture.v34i1.143793

 

1 comentario


innayupashevskaya
hace 2 días

Mi conclusión es que Webpay Plus fuente resulta más fácil de entender cuando se separan las funciones de cada participante. Transbank ofrece la solución de cobro, el comercio vende el producto o servicio y el banco emisor gestiona los aspectos correspondientes a la tarjeta. No es una billetera independiente, y tampoco conviene asumir que cualquier incidencia depende de una sola entidad. Antes de confirmar una compra, revisaría el importe y la dirección del sitio; después, conservaría el comprobante. Para ampliar la información, acudiría a la web oficial de Transbank y a la documentación de mi banco. Prefiero conocer esos detalles de antemano, porque así puedo tomar decisiones más informadas y saber dónde consultar si algo no sale como esperaba.

Me gusta
bottom of page