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Los subtipos más y menos comunes de TOC que quizás no conocías

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) se define básicamente por la presencia de obsesiones, es decir, pensamientos o impulsos recurrentes y no deseados que causan ansiedad en quien las experimenta, lo que lleva a realizar compulsiones, que son acciones o actos mentales cuya intención es calmar la ansiedad provocada por las obsesiones. Esto le quita mucho tiempo a la persona en su día a día y afecta considerablemente su bienestar

psicológico.


En Chile se estima que entre un 2% y 3% de la población padece este trastorno mental, afecta por igual a hombres y mujeres, y según la Organización Mundial de la Salud, está catalogada como una de las 10 enfermedades más discapacitantes del mundo si es que no se trata adecuadamente. De hecho, alrededor de la mitad de quienes padecen TOC experimenta marcadas dificultades laborales y muchos se casan menos, tienen más problemas para disfrutar el tiempo libre y también experimentan dificultades familiares.



A pesar de estas preocupantes cifras, hay un retraso promedio de 7 años entre el comienzo de los síntomas y el recibimiento del diagnostico de TOC. Algunos estudios han revelado que muchos profesionales de la salud mental mal diagnostican a pacientes que presentan síntomas de TOC y que es un trastorno que regularmente no es detectado en entornos clínicos. Esto se puede deber en parte a que muchas veces esta enfermedad se presenta con obsesiones y compulsiones que no obedecen a los patrones sintomatológicos más conocidos

o más “típicos”. Por esta razón, a continuación, se exponen los subtipos más conocidos de TOC, así como también los menos comunes.


  1. Contaminación/Limpieza: El ejemplo más “clásico” de TOC. Las obsesiones normalmente están relacionadas al miedo a estar contaminado con bacterias, químicos, fluidos corporales, etc., y las compulsiones pueden consistir en limpieza excesiva tanto del cuerpo como del ambiente.

  2. Duda/comprobación: Obsesiones de preocupación por accidentalmente haber hecho algo que pueda traer malas consecuencias (por ejemplo, dejar el horno prendido, dejar la puerta sin llave, etc.) y compulsiones de comprobar reiteradamente que no se haya hecho esto (incluso mediante la revisión mental de eventos o rumiación mental). Aunque se compruebe constantemente, la duda y la ansiedad vuelven a surgir.

  3. Simetría y precisión: Obsesiones relacionadas a preocupación extrema por la simetría, orden o exactitud de la disposición de objetos en el ambiente (por ejemplo, gran ansiedad ante lápices desordenados en un escritorio), seguidas de compulsiones de arreglar y organizar las cosas hasta que se sienta “correcto”.

  4. Daño/evitación: Obsesiones relacionadas al miedo de ser responsable de un acto terrible contra otros (provocar un incendio intencionalmente, golpear a un ser querido, abusar sexualmente de alguien, etc.) y compulsiones normalmente relacionadas a evitar lugares o situaciones que puedan evocar estas obsesiones. Aquí es importante destacar que la persona se obsesiona con la idea de perder el control y hacer algo que iría totalmente en contra de sus principios, lo que la diferencia tajantemente de un pederasta o un delincuente, por ejemplo.

  5. TOC de amores: Ansiedad excesiva por pensamientos intrusivos de realmente no amar a la pareja, que esta pareja no sea la adecuada, o de no sentir atracción física hacia esta. Las compulsiones que se realizan aquí son en su mayoría mentales, como la revisión de momentos pasados para comprobar sentimientos, o evaluar constantemente evidencia que indique que en realidad si se ama a la pareja. Pero también puede haber compulsiones de confesión, es decir, contarle estos miedos a la pareja o a alguien más para recibir un consuelo.

  6. TOC sensoriomotor: Preocupación obsesiva por las funciones corporales que normalmente suelen ser automáticas (respiración, pestañeo, deglución), llevando a la persona a sentir que no podrá volver a hacer que estas funciones se realicen efectivamente de forma automática. Lo que provoca compulsiones como la comprobación constante de estas funciones o intentos repetidos de distraerse para interrumpir la fijación en estas sensaciones.


Es importante considerar que, aunque se puedan conceptualizar subtipos generales de TOC, cada persona puede presentarlo de manera diferente, llegando a existir múltiples combinaciones de obsesiones y compulsiones tanto físicas como mentales que pueden o no estar ligadas lógicamente. Así, por ejemplo, puede darse el caso de una persona que tenga obsesiones de daño, pero compulsiones de simetría (“si no ordeno esto, algo terrible va a pasarle a mi familia”).


Referencias

American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed.). Editorial Médica Panamericana.

Hezel, D. M., Rose, S. V., & Simpson, H. B. (2022). Delay to diagnosis in OCD. Journal of Obsessive-Compulsive and Related Disorders, 32, Article 100709. https://doi.org/10.1016/j.jocrd.2022.10

International OCD Foundation. (s.f.). Subtypes of OCD. International OCD Foundation. https://iocdf.org/expert-opinions/subtypes-of-ocd/

UNICEF Chile. (2025, 19 de marzo). Hablamos sobre TOC en las escuelas. UNICEF. https://www.unicef.org/chile/historias/hablamos-sobre-toc-en-las-escuelas

Rossi M., J. L. (2024). Trastorno Obsesivo Compulsivo en Adultos: Diagnóstico y Tratamiento [Diapositivas de PowerPoint].

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